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La protección anticorrosiva en los perfiles de acero liviano

Efectos de la corrosión en el acero y la importancia de utilizar perfilería certificada.

Una construcción en acero liviano puede durar más de cien años. Pero para que los perfiles que constituyen la estructura de esa vivienda se mantengan en buen estado el mayor tiempo posible, es imprescindible que estén protegidos contra la corrosión.

La corrosión se define como el deterioro indeseado de un metal o aleación debido a su interacción con el medio ambiente. Los efectos de la corrosión en el acero son devastadores: una pieza que no esté debidamente protegida pierde sus propiedades mecánicas y físicas, degradándose hasta el punto de volverse inutilizable.

En el ámbito de la construcción con acero liviano, una pieza corroída puede constituir un riesgo grave para la seguridad de las personas, sobre todo si se trata de un componente estructural. Por eso es fundamental que en la construcción en seco y el steel framing se utilicen perfiles con un nivel adecuado de protección anticorrosiva.

Barrera física y protección catódica contra la corrosión

El acero puede protegerse de la corrosión a través de una barrera física y/o de una protección catódica.

La barrera física actúa aislando al acero del agente corrosivo en el medio ambiente, con pinturas o recubrimientos metálicos como el aluminizado tipo II (recubrimiento de aluminio prácticamente puro sobre acero). La barrera física, sin embargo, puede dar lugar a la corrosión si se produce una fisura o queda algún punto sin recubrir que exponga la chapa base. A partir de allí, la corrosión puede extenderse al resto del material y desprender paulatinamente el resto del recubrimiento.

La protección catódica, por su parte, funciona protegiendo al acero a partir de una diferencia de potencial electroquímico, y agregando un elemento de “sacrificio” al circuito de la corrosión. Este el método de protección más habitual para el acero.

El recubrimiento de zinc aplicado por inmersión en caliente, usualmente llamado galvanizado, combina las propiedades de la barrera física con algunos de los beneficios de la protección catódica, por lo que resulta una manera efectiva de proteger el acero.

El galvanizado del acero

El galvanizado protege al acero base debido a la diferencia de potencial electroquímico entre el zinc y el hierro, y provee una capa de sacrificio que evita la corrosión de la chapa base. El paso del tiempo y las condiciones del entorno provocan la corrosión de la capa de zinc, resguardando el acero debajo. El grado de protección depende, en este caso, de la adhesión de la capa de zinc a la chapa y del espesor del recubrimiento.

El galvanizado es un proceso a través del cual el acero es sumergido en un baño de zinc y aluminio que se encuentra a 450º de temperatura, formando una película de protección metalúrgicamente adherida al mismo.

Las bobinas de chapa se desenrollan a la entrada del baño de zinc a una velocidad de 200 metros lineales por minuto, pasan sumergidas por el “pote” de zinc, y a la salida son barridas por “cuchillas” de aire que retiran el material excedente; de esta forma se obtiene el espesor de zinc deseado.

La chapa revestida es luego pasivada, aceitada y vuelta a enrollar en forma de bobina. Este proceso continuo de galvanizado se puede aplicar a una cantidad de recubrimientos diferentes que varían en espesor, apariencia, y composición de la aleación.

Los espesores del recubrimiento para la perfilería utilizada en la construcción en seco varían según las especificaciones de la norma para cada tipo de pieza. Por ejemplo, el recubrimiento de los perfiles Drywall Plus es de 120 gr/m2 de zinc en ambas caras, mientras que la perfilería estructural Steel Frame tiene un recubrimiento algo mayor, de 275 gr/m2.

Este tipo de protección garantiza una defensa contra la corrosión adecuada para asegurar una vida útil superior a 100 años, aún en zonas muy húmedas como las cercanas al mar.

Por qué elegir perfiles certificados

Todos los perfiles para la construcción en seco y el steel framing certificados bajo las normas IRAM-IAS U 500-205 e IRAM-IAS U 500-243 cuentan con un nivel de protección anticorrosiva adecuado, ya que se trata de un requerimiento de calidad exigido por dichas normas. Usar perfilería certificada es, por lo tanto, una manera de asegurar la calidad estructural de las construcciones.

Actualmente, Barbieri cuenta con las siguientes certificaciones, expedidas en forma conjunta por IRAM y el INTI y revalidadas en diciembre de 2018:

  • IRAM-IAS U 500-205 para la perfilería estructural Steel Frame.
  • IRAM-IAS U 500-243 para la perfilería liviana Drywall Plus.
  • IRAM-IAS U 500-249 para los perfiles TX.
  • IRAM IAS U 500-250 para los refuerzos Steel Shape.

Las certificaciones son un instrumento eficaz para la defensa del consumidor, y en el ámbito de la construcción garantizan que las obras se realicen con materiales seguros, fabricados según las mejores prácticas de manufactura.

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